De mí misma.

El sol desmesurado que entraba por la ventana de aquella lúgubre habitación, me congelaba hasta el aliento.

Los rayos fulminantes de aquél día de verano no hacían sino azotar mi cuerpo mientras me cubría con un echarpe olvidado, y me resguardaba de aquél insoportable, frío de verano......

No podía articular ni media palabra, sentada sobre aquella alfombra desgastada y refugiándome en mí......hasta de mí misma.

No supe cuanto miedo revoloteaba sobre mi mirada, hasta que transcurridas unas horas, mis cuerdas vocales continuaban mudas, y la vida se me escapaba por la ventana de la misma habitación lúgubre.

Deambulé recostada por los entresijos inciertos de una desesperante duda que sembraba al mismo tiempo, mucho más miedo a raudales, y levantaba otro vendabal de frío bajo los treinta dos grados centrígrados que se concentraban asifixiantes entre las cuatro paredes de mi encierro voluntario.

No podía respirar entre tanta lágrima no derramada, y tanto odio retenido....

Necesito arrancarme el corazón.......me dije en silencio.

Y continué tumbada sobre la alfombra polvorienta,muerta de frío, regocijándome en aquella idea loca que me turbaba y en el intento desesperado por no recuperar ni un segundo ni un rastro de cordura.

 

 

Tus besos.

Si te robo un beso descarado......te dejarás engañar?....., me preguntabas con aire altivo y un deseo arrogante salido de tus ojos.....

Sonrisa burlona y aspecto desafiante..... de quien pretende robarte en mitad de la calle el tesoro de tus labios a cambio de nada.

¿Sabrás besarme como me merezco?......contesté a tus palabras......y me adelanté unos pasos a los tuyos, juguetona y sin mirar atrás, esperando tu respuesta.

Te sentí parado sobre los baldosines de barro.....cual cuerpo sujetan unos pies que andaban de aquellas....algo desequilibrados.

¡ Ay, canalla !.... pensé mientras continuaba alejándome de tu mirada escurridiza.... y ansiosa por escuchar una sola de tus palabras.

Si sigues huyendo de mis labios.....no podré demostrártelo...... te oí decir a lo lejos, otra vez, desafiante y con el tono arrogante de quien sale al encuentro de su presa.

Me detuve en mitad de la calzada y te planté cara.

Y aguardé tu llegada hasta la farola donde me postré, muerta de miedo,.....y algo ofuscada......

 

¿ Han sabido mis besos como tu te mereces princesa ?.......me susurraste al oído al despegar tus labios de los mios....

Y saliícorriendo avergonzada cuando al agarrar tu cintura te grité:.....Necesito algún beso más para contestar a tu pregunta.

 

 

Dias felices.....

Tengo los dias felices esparcidos por el alma.......alma que abro de par en par cuando te espero sentada en la puerta de tu casa....

Canticos de alegria que compuse frente al mar , cuando en los dias felices aguardaba tu llegada conversando con la luna.... complice callada de nuestro amor unico.

Dias felices......de caricias regaladas entre sonrisas diminutas donde nos encontro....tantas veces....la madrugada.

Tengo el corazon inundado por las palabras de amor con que me sonrojaron tus labios....y por tantos y tantos.....dias felices.

Dias felices de alegria triste cuando te despedias hasta otro dia cada noche en mi ventana.....

Pero siempre.....dias felices esparcidos por el alma..... alma abierta de par en par cuando sigo esperandote en la puerta de tu casa.

 

Devuélveme.

Devuélveme el sueño que se fugó en tu busca, irremediable reencuentro donde no te encontró.....sueño moribundo y triste que se alejó de mí buscando otro dueño que eres tú....

Devuélveme las noches repletas de sueños prisioneros donde me liberabas tu....de la pena silenciosa que me alejó de tí.

Y el carmín que me robaste de los labios , haciendo presas mis palabras malheridas.... con tu boca.

Devuélveme el pensamiento cuerdo que se hizo noche cuando mi mente albergaba tanto amor......por tí.

Y el color de mis mejillas sonrojadas......pudorosas miradas que me abandonaron por tí.

Devuélveme los rosales por los que paseamos de la mano......dulces espinas que dejaron tus pasos tras de mí.

Devuélvme la vida adolescente.....fresca como el rocío de la mañana......que envejeció sin sentido.....mientras no estabas aquí....

 

 

 

 

Mentias.

Mentías cuando en las noches heladas arropabas mis piernas enmudecidas por el frío,.........,cuando tabapas mis brazos inertes, también mentias....

Cuando almacenabas calor bajo la manta aterciopelada y cubrías mis mejillas escarchadas, aún mentías.

Mentías cuando sobrevolabas por mi cuello debilitado repartiendo sobredosis de ternura.

Cuando te arrodillabas ante mis pétalos marchitos implorando amor desmedido y  prohibido, también mentías.

Y cuando en la lejanía de tus manos componías letras de pasión quebrada que inundaba nuestros poros.....mentías.

Mentías cuando salías al encuentro de mis abrazos rotos y te adueñabas de un cuerpo abandonado que giraba sobre el tuyo, cual marioneta embriagada......por tanta mentira.

Mentías en tus miradas cansadas.....en tu esqueleto altivo......en tu presencia ausente.....en todo y más.....mentías.

Aún en las verdades lícitas con que afanabas confianza desgarrada de ningín sitio.....todas tus verdades se tornaban mentiras.

Mentías......

Me quedo....

Me quedo con los besos salidos de tu boca con que te escribo estos versos.

Con el aroma de tu piel gastada con que recreo mi tacto, sensible a tanto desgaste...

Con tus pupilas cansadas donde reposa tu mirada, hilillos de amor que no alcanzas a ver....

Me quedo con el vaivén de tu pelo, enredado y descuidado.....que recoges al viento en los atardeceres invernales.

Con tus pisadas de melancolía, y el sendero por donde las caminabas....demasiado triste.

Con tus uñas felinas, alfileres con que sujetarme el cuerpo en las noches de frío.

Me quedo con tu recuerdo satinado de ternura, con el que te dedico mi vida.

Con las canciones cantadas con que mi voz te desgarraba una profuna sonrisa.

Con la inocente picardía de tus cartas,......, tinta esparcida entre tus palabras que rebosaban  amor.

Me quedo contigo, sin ti , entre suspiros fallecidos de un corazón enfermizo que te puso fin.

 

 

Caricias.

Tramposas las caricias que hiciste tuyas bajo la mesa.......tumultuoso encuentro fatal donde tus fichas se mezclaron con las mías.

Caricias desahuciadas por la erosión del tiempo en que nos jugábamos todo a  una sola carta.

El juego del amor no hacía sino empezar entre miradas desconfiadas y verdades a medias que salían a la luz por penúltima vez.

Siempre nos quedaba una última partida de caricias, malintencionadas, que nos propinábamos a destiempo bajo la mesa de juego y entre dados de amarga dulzura  que nos guárdabamos celosamente.

La partida se desenvolvía con una sensata locura que nos volvía a hacer prisioneros de las caricias anheladas y otra vez, tramposas , que me regalabas con tu cruel ironía.

Caricias hirientes con las que curar mis heridas.....

La mesa, único testigo de los besos arrancados por la fuerza, dejaba de ser instrumento de juego para ser compañera de nuestras citas derribadas.

Poniendo fin a la lúgubre noche de juego......disfrazados entre las cortinillas de humo que disipaban nuestras verdaderas intenciones. 

¿ Quién de los dos se guarda un as bajo la siguiente caricia ?......

 

 

Besos, cientos de besos...

Nos unen demasiadas cosas.....un manojo de recuerdos que retengo en mis pupilas cada vez que vuelco la vista en aquellos días, un socabón en el alma, infinito, el día de la despedida,....., y recuerdos, más recuerdos.... y a todas horas.

Un paseo por calles que ya no recuerdas, una cita alocada en una tarde de invierno, un rompeolas con el mar de fondo, y besos, cientos de besos.

¿ Qué se podría pedir más ?.....

Te tengo sin tenerte intacto en mi memoria, te encuentro sin buscarte en los días gastados.....y así y siempre, estás sin estar por todos los rincones de este loco corazón que te presté más de un día.

¡ Cuántas veces cuando apareces te hago un hueco en mi sonrisa !

Cuántas veces paseo por nuestro pasado....y tu ya no te asomas....

Pero nos une un sueño efímero y adolescente que sólo a tí te conté y a más nadie.

Y el rocío de la mañana temprana donde pude verte, hilvanando secretos en silencio que solo tu sabes.

No puedo pedir más...

Me une a tí un sendero interminable donde sé que me esperas, recostado entre las hierbas, impaciente , por si volvemos a llegar tarde.

Las mil sonrisas que me regalaste y que no son de nadie..... y besos, cientos de besos, que me parecieron interminables.

¿ Qué otra cosa mejor podrías darme ?

Nos unen demasiadas cosas "cariño ",...., como así solía llamarte,.....y besos, cientos de besos incofesables.

Que sólo son tuyos y míos.

 

 

 

 

 

Aquellos años locos....

Me enfundé tu chaqueta de piel negra y el espejo de tu habitación se encargó de engutasarme con la idea de que aquella prenda me quedaba como un guante.

- Siempre tan estilosa ella - pensé, mientras te observaba con aquella máscara de pestañas en las manos, dispuesta a maquillar unos ojos que escondían sueños y verdades bajo el rimmel negro.

La siguiente en pasar por el  salón  de belleza , sería yo, minutos después....

Puse aquél carmín acaramelado sobre mis labios que tantas otras veces habíamos compartido, camino de la esmerada transformación noctura  para llevarnos al huerto a más de uno....

Aunque al final, siempre éramos nosotras, divas inocentes y comedidas, las que caíamos rendidas sobre algunos brazos.

¡Eso fue lo único que no compartimos en nuestros años locos!

El pacto de fidelidad con no tocar lo ajeno lo sellamos a base de abrazos tristes el primer día que nos reencontramos.

Terminaste de dejarte las pestañas como abanicos insinuantes hacia cualquiera que se atreviera a posar en tí su mirada, y fuiste directa al ropero.... ensimismada en qué ponerte para otra noche que haríamos nuestra  y que como cada sábado adolescente convertíamos en única.

Los nervios se habían apoderado todo el día de mi cuerpo pensando si el rojo de la camiseta me favorecía suficiente....y sabía aunque no me lo dijeras... que tu preocupación y la mía eran más que compartidas.

Nos entendíamos con solo mirarnos....entre las cuatro paredes de tu habitación y de la mía, que nos aislaban del resto del mundo para vivir juntas el nuestro propio...y siempre... a nuestra manera.

¡ Cuántas cosas tengo que contarte hoy prima !.... pensé atolondrada mientras la hora de marcharnos se nos echaba encima....

Pero tenía para contarte mis secretos....toda una vida por delante... o eso creía.

 Las camisetas volaban por la habitación en un desorden  casi caótico que nos costaría recoger después a marchas forzadas,  y bajo la atenta mirada enfadada de tu madre.

Pero aún seguíamos sin saber qué colocarnos en aquellos cuerpos inseguros y frágiles que tanta vida tenían...y tanto afecto se daban cuando en las largas tardes de otoño caminábamos por los balsosines de la calle Mayor  en busca de....no sé qué.

- El negro te favorece -, te dije.... pero tu seguías envuelta en un vaivén de modelaje porque nada te parecía perfecto.

Sonreí entonces cuando pensé que aquél desconocido del sábado anterior causaba tanto histerismo en tu alocada cabezita.

- No me convencen mis zapatos - ...refunfuñé mientras te pedía un consejo desesperado porque el calzado era decisivo para que una cita saliera bien...

¡ Y tus consejos me eran tan necesarios Antoñita !

¡ Cuánto tiempo perdido Dios Mío....! .... o no.... quizás ¡ Cuánta frescura desmedida en todo lo que nos propusimos !....

- Date prisa - me gritaste al oído mientras me calzaba un zapato negro y otro con más tacón....

- Pero si aún no he terminado - pensé mientras me preguntaba en ese momento que la chaqueta no era tan perfecta como horas antes había pensado y que no me había dado todavía tiempo a contarte mi penúltimo secreto....

Volviste a maquillarte las pestañas por si la profundidad de tu mirada había desaparecido, pero yo que te miraba y te conocía bien....sabía que el mar de tus ojos no podía perderse tan fácilmente....

Mientras terminé de decidirme te dejaste caer sobre tu almohada con mucho cuidado de no estropear tu peinado, y me dijiste:

- Llevo días pensando que ese desconocido al que tanto conozco me gusta demasiado - ......

Se hizo un silencio absoluto entre las dos y al sentarme junto a tí, comenzamos a reírnos pletóricas y atolondradas...

¡ Otro problema de amor que se avecina querida prima !

Blincamos de la cama como inocentes corderillos que empiezan a descubrir el mundo y pensamos,casi al unísono y como era costumbre, que la hora de emborracharnos de ilusiones prohibidas había llegado....

Queríamos correr tanto....y bebernos la vida desmesuradamente que el tiempo se convirtió demasiado pronto en nuestro peor enemigo.

El claxon de la furgoneta de tu padre nos puso aún más nerviosas....

¡ Coge esa chaqueta, recuerda guardar el brillo de labios en el bolsillo por si lo necesitamos, retócate el pelo que te has despeinado con tanta risa !....

Y salimos juntas de aquella habitación repartiéndonos miradas cómplices y sonrisas eternas.

- Coge aire  - ... me dijiste mientras subíamos al coche y nos dábamos los últimos retoques de maquillaje.

Y yo sin soltar palabra respiré a tu lado y me dije en silencio:.....- no importa quién nos espera al otro lado, si al terminar la noche eres tu la que de vuelta a casa, me sigue acompañando.....

 

Líberame.

Me miras desde la distancia a pesar de estar tan cerca.

Con un gesto implacable que esboza miedo y me congela el alma.

Me pierdo entre tus pupilas lejanas, alfileres hirientes con los que nunca dices nada.

Líberame de tus brazos, te suplico.....

Dame permiso para huir de la cárcel de tus manos, te pido....

Pero nada es suficiente castigo cuando sigues corriendo a mi lado en el propósito de alejarte de mí.

¿Hasta cuándo amor me harás testigo de tu indeferencia?

¿ Hasta cuándo sellarás mis labios callados a los que ya no besas?

Déjame salir de la morada de tu pecho en busca de nada.

Tu presencia, ingrata y déspota, me torturan demasiado.

Líberame de tus brazos, te suplico...

Para huir de la cárcel de tus abrazos marchitos.

 

El baile.

Noté caer el tirante de mi vestido deslizándose sigilosamente sobre mi piel herizada, y un súbito escalofrío me recorrió el vientre mientras presentía tu cuerpo justo detrás de mí.

Exhalé un sollozo de ternura contenida mientras notaba el alma cada vez más hinchada y dejé caer mi cuerpo sobre el tuyo.

Abandoné mis manos y mi cuello a merced tuyo durante unos instantes hasta que me giré y mis labios se encontraron con los tuyos.

La noche acaba de comenzar, susurraban nuestros besos en mitad del huracán que se levantaba en la habitación oscura donde nos encontrábamos.

El vendabal de gemidos que se escapaban a mi cordura me recordaban lo mucho que te quería, y lo que necesitaba acariciarte.

Sentí tus manos en ninguna y en cada parte de mi cuerpo, en un revoloteo sin fin de sensaciones y besos que iniciaban el baile.

No quiero que nuestro baile se acabe....me repetía entre susurros de amor ardientes y pequeñas palabras entrecortadas.

La pasión que desprendía tu lengua me precipitaba al vacío.... irremediable caída ante tu mirada pícara postrada en mi cuerpo desnudo.

Necesito que recorras cada poro de mi piel, te dije envuelta en un devaneo sexual del que ya era presa.

Y me hiciste demasiado caso.

Mordisqueé tu espalda húmeda y me deslicé sobre tí en el intento de provocar tu deseo, algo más.....

No había nada más a mi alrededor que tu aliento jadeante, nada con lo que abrazarme excepto tu cuerpo...

El masaje de tu piel contra mi pecho me hizo enloquecer y cabalgué sobre tí horas y exhausta mientras te pedí que no pararas de besarme, de acariciarme, de adentrarte en mis senos....

Me levantaste sin espera y me apoyaste sobre la mesa del rincón.

Hicimos el amor alocadamente mientras el cenicero de nuestro lado se  hacía añicos contra el suelo.

Después llegaron tus movimientos sobre mi cuerpo apoyado en una puerta cuyas uñas desgasté entre arañazos....

Los lametazos de amor incontenidos sobre el sillón tapizado en burdeos....

Y la locura esparcida entre las sábanas que no nos escondían de nada.....

Al abrir los ojos te encontré dormido sobre mi vientre y te acaricié levemente para no despertarte.

Suspiré un momento y recuperé la calma perdida..., hasta que al cerrar los ojos noté tu mano sobre mis piernas que se humedecieron sólo con mirarme.

El baile no terminó aún....gritaste en silencio....y te mostré el laberinto de mi sexo para dejar que una vez más me hicieras tuya. 

 

 

 

 

 

Ahora y siempre.

Llueve apasionadamente.

Infinitas gotas de lluvia que me acarician el pelo mientras me esperas empapado al otro lado.

Atolondrada y exhausta como el temporal, corro, entre pisadas de charcos y pequeñas lagunas que no me dejan llegar hasta tí.

Pareciera que el camino que pisamos se hiciera cuanto más me acerco más largo....

Me recreo en el aroma de la hierba mojada sobre la que paseo, y en el oceáno de tu mirada que me empapa desde donde estás....esperando.

¡Espera loca!... me gritas desesperado entre las ramas de árboles bailando al son del vendabal....

Pero no quiero esperar para llegar a tu lado.

Y sigo jugueteando entre esas flores lánguidas que miran al cielo.... y que tu de cuando en cuando me regalas.

Pero acaso, hay mayor regalo que el de verte esperarme sin esperar nada a cambio?

Ya casi puedo tocarte-, me digo alborotada por el festejo que me produce robarte hoy otro beso...

Y sigo corriendo....

Te veo moverte de lado a lado, preocupado porque ahora apenas si el agua te deja verme....y mi picardía adolescente vuelve a alborotarse por saber que me deseas tanto.

Tapo con mis manos tus ojos, te beso el cuello con diminutos sorbos que me recuerdan que no eres de nadie más...y jugueteo con tu cuerpo mojado en un juego de abrazos por saberte mío.

Ya estoy contigo-, te susurro al oído....

Te presto mi alma hoy que se me escapa por el sendero musgoso que nos espera.....

Echamos a correr buscando refugio entre los sauces adormilados, testigos únicos de nuestras risas.... y vuelvo a abrazarte, muy fuerte....

Para cortar tu respiración contra este pecho mío que late descontroladamente.

Inconfundible el olor de tu pelo mojado....inolvidable el aroma de tu cuerpo húmedo....

Bésame como si nunca antes nadie me hubiera besado.....-te pido a gritos....

Ahora y siempre.

 

   

 

Una vez más....

Acúname entre tus brazos y no me dejes caer.

Que tus dedos recorran mis párpados frágiles que están llenos de tí...una vez más.

Y de tu aroma perpetuo que brota entre mis poros, moribundos de tanto amor, y tanta tristeza.

Quiero mecerme entre las comisuras de tus labios, callados...y beber de tu aliento en un último intento por no perder tu mirada.

No te vayas otra vez.... no al menos, sin besarme....

Regaláme el valls de tus caderas esta noche, que yo  la haré infinita, y dame refugio entre tus piernas para no dejarte ir.

Dame unos minutos más....

Necesito respirar de tu aliento, sosegado y frío que enmudece mi alma ardiente y voluptuosa con tu silencio hiriente.

Qué crueles las palabras calladas que nunca dices.....

Qué agonizante dolor no saber retenerte entre mi cuerpo desnudo que grita cánticos de amor desesperados....

Melodías taciturnas labradas entre sollozos y súplicas asustadas que no hacen sino alejarte.... aún más.

No detengas el baile de mi espalda y piérdete en el final de ella mientras soporto tanto dolor.

Aceptaré tus besos a medias esta noche,tus brazos enlazados a nada,..., mientras me alivia escuchar a lo lejos un -te quiero- helado y fúnebre que no me pertenece.

 

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